A Smile in the Mind: el humor como recurso en el diseño gráfico

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La editorial Phaidon ha reeditado recientemente el libro A Smile in the Mind de Beryl McAlhone y David Stuart, un volumen publicado en 1996 que ha tenido una gran influencia por su atención al uso de de metáforas visuales ingeniosas y el sentido del humor en diferentes proyectos de diseño gráfico. Según afirman sus autores, el humor es el camino más corto entre dos personas, y permite comunicar ideas de una manera que capta la atención del público y consigue que retenga el mensaje durante más tiempo. El ensayo de McAlhone y Stuart se complementa con ejemplos de diferentes trabajos de diseño gráfico en todo tipo de categorías, desde folletos para buzoneo a visualización de información, además de entrevistas con destacados diseñadores que explican cómo se les ocurrió la idea. Contribuyen a este libro más de 300 diseñadores de Estados Unidos, Europa y Japón, entre los cuales hay nombres destacados como Ivan Chermayeff, Milton Glaser, John Gorham y Alan Fletcher.

 

La reedición que se lanza ahora amplía la obra original y actualiza los ejemplos, siendo todavía una obra de referencia que destaca por su capacidad para inspirar a cualquier diseñador, como por ejemplo Steven Fuller, quien encontró en este libro una idea a partir de la cual desarrolló la conocida animación que abre los capítulos de la serie de televisión Mad Men. Greg Quinton y Nick Asbury son co-autores de esta nueva edición, que añade trabajos realizados con medios digitales, tales como la campaña de seguridad “Dumb Ways to Die”, que presenta un tema serio con una alegre y pegadiza canción, logrando más de 123.000.000 de visionados en YouTube. Este tipo de creaciones apunta hacia el valor de una campaña ingeniosa no sólo como una manera de hacer que el mensaje sea recordado, si no también compartido, con lo cual puede distribuirse mucho más rápidamente e incluso entre un público más amplio de aquel al que estaba originalmente destinado. Con todo, según afirma Quinton, “a veces te quedas con el chiste y te olvidas de la marca”: este efecto puede ser negativo para el anunciante a corto plazo, pero puede resultar beneficioso si logra vincularse al “chiste” (por medio de un estilo gráfico fácilmente reconocible, o la reiteración de un mismo “chiste” en diferentes formas) y así generar una identificación en el consumidor con un contenido que le hace sonreír.

En una sociedad saturada de imágenes, la competencia por la atención del consumidor es cada vez mayor y más difícil, teniendo en cuenta que hoy en día muchas personas se informan a través de redes sociales o blogs en los que se evita la publicidad directa. Por ello, es aún más importante saber generar contenidos que conecten con el usuario y le impulsen a compartirlos. En este sentido, según indica Quinton, “desde la crisis financiera de 2008, se ha dedicado un mayor énfasis a la honestidad y la integridad”, dado que las empresas son más conscientes del aspecto ético de su negocio y la importancia que le otorgan los consumidores. Así, la empresa puede ser, además de honesta, “simpática” en su relación con los consumidores, introduciendo el humor con una manera de reducir su ego y dar una imagen más humana y accesible.

La nueva edición de A Smile in the Mind reúne el trabajo de más de 500 diseñadores en  272 páginas y 800 ilustraciones.