Interfaces cotidianas: HomePod

Sumándose a la proliferación de altavoces inteligentes para el hogar, Apple ha anunciado recientemente el próximo lanzamiento de HomePod, un altavoz que detecta su entorno para lograr la mejor calidad de sonido posible y se puede controlar por medio del asistente de voz Siri. A diferencia de los competidores Google Home y Amazon Echo,  Apple no presenta su producto como un asistente sino ante todo como un altavoz pensado para escuchar música de la manera más cómoda y con una calidad perfecta. El dispositivo sirve así de complemento a la plataforma Apple Music (de hecho, sólo funciona con una suscripción a esta plataforma) y potencia el uso de Siri como principal interfaz, capaz de seleccionar la música que le solicita el usuario y también facilitar información acerca de una canción o un artista. El usuario debe conversar con la máquina, indicando cuando le gusta una canción (“hey, Siri, me gusta esta canción!”) y cuando no (“hey, Siri, pon otra cosa”). Según Apple, el dispositivo puede detectar y reconocer la voz del usuario incluso cuando la música suena muy alta. También es posible tocar la parte superior del altavoz para reproducir o pausar la música y controlar el volumen.

Sincronizándose con la app Home, HomePod también funciona como un asistente de voz y centro de control de la casa inteligente. Al igual que sus competidores, Siri puede responder a preguntas sobre el tiempo, las noticias, consultas concretas o bien controlar los dispositivos conectados a Apple HomeKit, de manera que con un comando de voz sea posible regular la temperatura, las luces, las persianas o la cafetera. Dado que todo el sistema se basa en las posibilidades de Siri, su interacción está limitada a una serie de comandos concretos en inglés, lo cual supone que básicamente se sustituyen botones por frases específicas que el usuario debe pronunciar en voz alta. Con todo, el altavoz resultará atractivo a aquellos usuarios que ya hayan equipado su casa con dispositivos inteligentes compatibles con el ecosistema de Apple y tengan una suscripción a su catálogo de música. Es significativo que Apple sólo ofrezca compatibilidad con su propia plataforma de música, puesto que obviamente quiere potenciar su número de suscriptores comercializando un producto exclusivo (y que resulta prácticamente inútil sin esta suscripción), destinado a mejorar su posición frente a Spotify, Google Play y Amazon Music. En este sentido, el diseño del altavoz también está destinado a cumplir una misión estratégica para Apple.

La entrada de Apple en el mercado de los altavoces inteligentes confirma que éste va a ser uno de los principales segmentos del mercado de productos digitales, los dispositivos destinados a la casa inteligente que siguen la tendencia hacia la Zero UI y se establecen como el dispositivo principal del hogar, con el que el usuario interactúa para controlar otros aparatos inteligentes. Que HomePod dependa de una cuenta en Apple Music ilustra claramente el papel decisivo que tendrá el altavoz en la configuración de toda la casa inteligente, puesto que todos los dispositivos tendrán que ser compatibles con Apple Home Kit, y así, en función del dispositivo adquirido, cada hogar será de Apple, Google o Amazon. El propio sistema de asistencia por voz hace incompatible tener dispositivos de diferentes empresas, puesto que no se pueden coordinar entre sí y causarían un caos al interpretar independientemente los comandos de voz del usuario o incluso las propias locuciones del otro aparato. A esto cabe sumarle la inquietud que provoca saber que estos dispositivos “escuchan” todo lo que se dice en la casa, puesto que deben estar permanentemente alerta para reaccionar cuando reciben una instrucción con una expresión clave como “hey Siri”, “OK Google” o “Alexa.” Una vez reciben esta instrucción, envían una grabación de la voz del usuario a un servidor, que procesa la orden y la comunica al aparato, que debe estar permanentemente conectado a Internet. Esto permite a las empresas recopilar una gran cantidad de datos acerca de cada usuario (gustos e intereses expresados en la música que escogen o las consultas que dirigen al asistente), a la vez que mejoran poco a poco la efectividad del propio asistente. Todo ello explica el acelerado interés por introducir uno de estos altavoces en la mayor cantidad posible de hogares, algo que de entrada topa con la limitación del uso exclusivo del inglés en los comandos de voz, lo cual sin duda resulta algo incómodo para todos aquellos usuarios que no son angloparlantes. De todos modos, con HomePod queda claro que el futuro de la interacción con los dispositivos del hogar pasará por uno de los asistentes de voz que actualmente comercializan las grandes multinacionales.