Diseño sostenible: el dron reciclable

Otherlab es un laboratorio de investigación y desarrollo basado en San Francisco cuyo trabajo se centra en crear nuevas soluciones en los ámbitos de las energías renovables, fabricación digital, robótica y textiles. Uno de sus proyectos más recientes ha llamado la atención por combinar la tecnología más avanzada con el uso de materiales biodegradables en la creación de un dron de usar y tirar. Apsara es un prototipo de cartón pensado para distribuirse como una lámina que se pliega para adoptar la forma de un dron de unos 90 cm. de ancho, en cuyo cuerpo central se alojan los componentes electrónicos que permiten controlar su desplazamiento y localizar su posición gracias a un GPS, además de espacio para alojar unos 0,9kg de carga. El dron se lanza desde un avión y a partir de ahí es posible controlar su desplazamiento gracias unas piezas móviles que modifican la posición de las alas y el mencionado dispositivo GPS, que permite hacer llegar el dron a unos 15 metros del lugar escogido para su aterrizaje.

Los materiales escogidos y el sistema de montaje aseguran que este dron sea de bajo coste, lo cual permite usarlo en situaciones en las que no sea posible recuperarlo. Pero también hay un claro interés en que el dron sea biodegradable, tanto en el material que compone el chasis, que pasaría de ser cartón a mycelium, un compuesto a base de hongos que se disuelve en unos pocos días, como en los propios componentes electrónicos, que también estarían compuestos con materiales biodegradables. El proyecto está financiado en parte por DARPA, la agencia de investigación del Departamento de Defensa del Gobierno de los Estados Unidos, lo cual ha suscitado algunos recelos y críticas, puesto que este dron podría ser una efectiva arma de espionaje que no dejaría rastro alguno. Otherlab plantea su uso en situaciones de ayuda humanitaria, si bien en este caso resulta dudosa su efectividad, dado que cada dron puede llevar una carga muy pequeña y existen otros medios como el lanzamiento de paquetes de ayuda en paracaídas. Otro uso potencial en el que se está trabajando es el de la distribución de paquetes u otros productos con un modelo de mayores dimensiones que pueda cargar hasta 10kg, manteniendo las ventajas del material biodegradable y de bajo coste.