Little Sun: un objeto de arte y diseño

 

En 2012, el artista Olafur Eliasson y el ingeniero Frederik Ottesen iniciaron el proyecto Little Sun, una lámpara portátil alimentada con energía solar pensada para ser vendida como un objeto de arte y diseño en los países industrializados, a la vez que es distribuida (a un coste mucho menor) en los países en vías de desarrollo. Atractiva tanto por su aspecto alegre e infantil como por su finalidad social, puesto que facilita a personas sin acceso a la red eléctrica una manera de tener luz por la noche, y su diseño sostenible, puesto que emplea la energía solar para su funcionamiento, Little Sun se ha vendido en numerosos países, con un considerable impacto global. Según se indica en la web de proyecto, en diciembre de 2016 se habían vendido 508.148 lámparas, de las cuales 280.607 se han distribuido en países en vías de desarrollo, aportando luz a 1.224.850 personas en zonas sin acceso a la red eléctrica. El uso de las lámparas se estima que ha ahorrado unos $55.137.283 en gastos energéticos y ha reducido la producción de CO2 en 99.995 toneladas. En torno al uso de Little Sun se han creado además proyectos educativos, artísticos y de ayuda humanitaria. En verano de 2015, Eliasson lanzó una campaña de crowdfunding para financiar la producción de Little Sun Charger, un cargador de teléfonos móviles que también se alimenta de energía solar y tiene como finalidad aportar energía eléctrica a los lugares en los que no llega la red.

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El proyecto de Eliasson y Ottesen tiene la particularidad de unir con acierto arte, diseño, conciencia social y ecología. En el último número de la revista Design Issues (Vol.33, Nº1, Invierno 2017) editada por MIT, el investigador Toke Riis Ebbesen examina el carácter híbrido de Little Sun como objeto de arte y diseño, así como sus implicaciones para el estudio de aquellos objetos que difuminan la diferenciación entre ambas disciplinas. Ebbesen indica que, en el contexto de este proyecto, Eliasson adopta el rol de artista y a la vez de diseñador que coopera en la producción de objetos útiles para los países en vías de desarrollo. En este sentido, como se ha reflejado en los números relativos al proyecto, se trata de un objeto de diseño con un gran impacto social y medioambiental, que de hecho es el que da su particular identidad a la lámpara: Little Sun parece un juguete, y resulta atractivo para el público de los países industrializados como un producto de consumo divertido, práctico, un buen regalo y también una pequeña obra de arte de Eliasson, que por otra parte lleva a cabo una importante labor, potencialmente mejorando la vida de cientos de miles de personas. Este último factor es, en sí mismo, el que justifica para el público del mundo del arte que un artista exitoso como Eliasson preste su nombre y su talento a la producción de un producto destinado a las tiendas de los museos.

 

La implicación de Eliasson aporta al objeto el contexto del mundo del arte, no sólo por estar firmado por él (según señala Ebbesen, el papel del ingeniero Frederik Ottesen tiende a quedar ofuscado por la imagen del artista como único creador de Little Sun), sino también por la manera en que el proyecto se integra en su propia práctica artística. En un artículo publicado en la web del Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York, que acogió en 2008 una gran retrospectiva de Eliasson, el artista afirma la gran importancia que tiene la luz como concepto y materia en su obra:

“Estoy obsesionado con la luz. Cómo la luz da forma a un espacio. Cómo un espacio da forma a la luz. De niño crecí en Islandia, donde no hay luz solar en invierno. Simplemente está oscuro todo el día. La luz se convirtió en algo que hacía que la gente se reuniese. La luz se convirtió en una manera de conectar con otras personas. La luz es social. La luz es vida.”

Sin lugar a dudas, la luz es un elemento fundamental del trabajo de Eliasson, como lo es la manera en que realiza su obra, con un equipo de ayudantes, aunando prácticas tan diversas como la escultura, la ingeniería y la arquitectura. Little Sun encaja a la perfección en este esquema, y a la vez se proyecta hacia el gran público como un híbrido entre obra de arte y producto de consumo que pueden adquirir online o en las tiendas de los museos. En el citado artículo, se destaca la figura solitaria de Eliasson, obviando a Ottesen y a todo su equipo, a la vez que se hace hincapié en que “el MoMA y su tienda de diseño (MoMA Design Store) están orgullosos de apoyar esta brillante iniciativa” dedicando durante el mes de abril de 2014 el escaparate de la prestigiosa tienda a Little Sun con un panel iluminado por las propias lámparas que explica el impacto global del proyecto. La Design Store, famosa tienda de diseño de uno de los museos de arte más reconocidos del mundo, es el escenario ideal para este producto híbrido en cuanto aúna arte y diseño al más alto nivel. Como producto a la venta en una tienda de diseño, Little Sun es un objeto de diseño, con una función concreta (es una lámpara) y en este caso una misión social. Pero a la vez, al tratarse de la tienda del MoMA y ser su autor Olafur Eliasson, se equipara en cierta medida a una obra de arte en edición ilimitada.

La transformación del objeto de diseño en obra de arte se produce según lo que Ebbesen describe como un “encantamiento” (enchantment), partiendo del término empleado por el antropólogo Alfred Gell, quien afirma que el artista “encanta” el objeto, atribuyéndole propiedades e intenciones que van más allá de lo que puede interpretarse con la mera observación, como ocurriría con un objeto cotidiano (un tenedor o una lámpara, por ejemplo). “Little Sun es claramente reconocible como un artefacto de diseño útil con algún tipo de función”, afirma Ebbesen, “pero al mismo tiempo surge la tentación de describirlo como el resultado de un encantamiento, o simplemente, como «arte».” El autor explica también que el significado de un objeto de diseño no depende únicamente del diseñador, sino que se trata de una compleja combinación de interpretaciones por parte de los diferentes agentes implicados en su producción y consumo (empresarios, equipos de marketing, comentaristas, usuarios y compradores, entre otros). En este sentido, Little Sun destaca por centrar su interpretación en la categoría de “arte”, algo que se afirma ya en el propio slogan del producto: “una obra de arte que funciona en la vida.” Como ya se ha comentado, la presencia de Olafur Eliasson como único creador y portavoz del proyecto (algo que puede comprobarse especialmente en la campaña de crowdfunding, protagonizada por el artista y su loro) es uno de los factores decisivos en la percepción del objeto como vinculado al mundo del arte y por tanto asociado a la exclusividad y la creatividad, tal vez un nivel por encima del objeto de diseño corriente (aquí cabe señalar cómo los objetos de diseño tienden a operar en los mismos códigos del arte, destacando la figura de los diseñadores y asociándose a la idea del Alto Diseño).

En cuanto a su aspecto utilitario, Ebbesen destaca que Little Sun es un producto útil para las comunidades de los países en vías de desarrollo, pero no es meramente un objeto austero, de supervivencia, sino que incorpora un aspecto lúdico que lo hace más atractivo y por tanto emocionalmente duradero. También, como se ha señalado, el impacto social de Little Sun es esencial para su percepción positiva por parte del público de los países industrializados, y en particular del mundo del arte. Aquí Ebbesen sugiere que las imágenes de usuarios africanos que pueden verse en la web y en el packaging del producto pueden formar parte de la visión condescendiente que se tiene de estas comunidades en los países más ricos. En conclusión, Little Sun constituye un interesante ejemplo para comprender la manera en que se crean las relaciones entre arte y diseño, y como se elaboran discursos en torno a objetos híbridos como éste. “La hibridación entre arte y diseño en ciertos objetos,” concluye Ebbesen, “se basa en una compleja interacción entre intenciones expresadas e interpretaciones pseudo-comunicativas expresadas en los objetos y los discursos de sus creadores.”

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