Interfaces cotidianas: asistentes de voz en casa

En un post anterior hemos comentado cómo el futuro de las interfaces se dirige progresivamente al Zero UI, la interacción con una máquina o un sistema activada por medios diferentes a teclados, ratones y pantallas táctiles. Si bien en el entorno de trabajo es aún común que el despacho esté dominado por la pantalla de un ordenador, un ratón y un teclado, en el ámbito del hogar estos dispositivos pueden resultar incómodos para la realización de tareas cotidianas (como cocinar, limpiar, comer o simplemente estar con la familia) puesto que condicionan tanto la visión como la posición del cuerpo y el uso de las manos. A fin de liberar al usuario de su postura habitual frente al ordenador y permitirle emplear los recursos de las redes de información sin dejar de llevar a cabo otras actividades, la solución más conveniente parece ser un dispositivo activado por la voz y capaz de emitir respuestas habladas por medio de un altavoz.

Esta es la apuesta que hacen actualmente Google y Amazon con sus asistentes personales para el hogar, unos dispositivos cilíndricos dotados de micrófonos, altavoces y conexión a Internet que se colocan en el salón o la cocina y permiten obtener información en tiempo real, controlar otros aparatos conectados a la Red o reproducir música por medio de comandos de voz. Ambos dispositivos tienen por objetivo formar parte de la vida cotidiana de sus usuarios de una manera no intrusiva, como asistentes y centros de control de la casa inteligente.

 

Amazon Echo

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En venta desde hace más de un año en Estados Unidos, Amazon Echo se presenta como “un altavoz que puedes controlar con tu voz”, aunque es mucho más que eso. Empleando el servicio Alexa Voice, Echo actúa de manera similar al asistente Siri en el sistema iOS de Apple: un programa de reconocimiento de voz interpreta la petición del usuario y ejecuta la acción correspondiente, ya sea reproducir música, facilitar información o controlar otros dispositivos. Con siete micrófonos de largo alcance y un altavoz de 360 grados, el dispositivo promete ser capaz de “escuchar” las instrucciones que se le dirijan desde cualquier punto de la habitación en la que se encuentra, incluso cuando reproduce música. Echo puede ampliar su alcance además con otros altavoces portátiles (Amazon Tap) que se activan al apretar un botón y pueden llevarse a otras habitaciones de la casa o incluso de paseo. La interacción con el dispositivo se basa en comandos de voz como los que se dirigen a Siri, por ejemplo “¿Qué tengo en mi agenda hoy?”, “Reproduce música de Coldplay”, “Búscame un restaurante chino” o “Avísame en 20 minutos”. El usuario debe emplear una palabra clave (“Amazon”, “Alexa” o “Echo”) para que el dispositivo interprete que lo que va a decir es una instrucción. Dado que Echo emplea un servicio basado en la nube, obtiene constantemente información de todos sus usuarios, con lo que puede mejorar su reconocimiento de voz, vocabulario y preferencias personales. Además, va añadiendo progresivamente servicios de diversas empresas, con lo cual incorpora nuevas funciones tales como leer audiolibros, encargar pizza, pedir un coche en Uber o por supuesto comprar artículos en Amazon. A esto se suman otras funciones como por ejemplo controlar las luces de la habitación, el termostato o el televisor.

 

Google Home

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Google está a punto de lanzar su respuesta a Amazon Echo, un dispositivo denominado Google Home que se pondrá a la venta a finales de este año. Home tiene un aspecto más amigable que Echo, similar a una maceta formada por un cilindro blanco y una base abombada que puede cambiarse para combinarla con la decoración del hogar. La parte superior del cilindro presenta un corte biselado que permite ver con facilidad las cuatro luces de colores (los colores del logo de Google) que indican la actividad del aparato. Como el Echo, Home está pensado para dejarse conectado en un rincón de la casa y controlarlo con la voz. También dispone de un potente altavoz y micrófonos para ello. Home cuenta con la posibilidad de reproducir música como una de sus funciones principales, para lo cual ha desarrollado un altavoz más avanzado que el de Echo. Pensado para ocupar diferentes espacios del hogar, es posible conectar varios dispositivos y dar instrucciones a todos ellos individualmente. También puede conectarse con Google Chromecast, lo cual permite al usuario controlar los contenidos de la TV por medio de la voz. En cuanto al control de otros dispositivos, Home será más limitado que Echo puesto que no planea abrir su software a otros desarrolladores de momento. No obstante, cuenta con el atractivo de conectarse directamente al potente buscador de Google para cualquier consulta que le plantee el usuario.

 

Estos dos dispositivos, comercializados por dos grandes empresas, serán previsiblemente los que dominen el mercado de los asistentes personales para el hogar y marquen las pautas de la progresiva introducción del Zero UI en nuestra interacción cotidiana con los ordenadores. Con todo, el control por voz (que ya imaginaron los autores de novelas y series de ciencia ficción) es aún una tecnología en desarrollo, que debe enfrentarse a las dificultades que plantea la propagación del sonido y la capacidad de la máquina para interpretar los comandos de voz que recibe. Esto determinará que la experiencia de los usuarios sea más o menos satisfactoria y también requerirá una adaptación de la interacción social entre las personas presentes en la habitación donde se halla una máquina que escucha lo que se dice y a la que es preciso dirigirse cada vez con una palabra clave.